Recordando a Marguerite Duras


En Lol V. Stein ya no pienso. Nadie puede conocer a L.V.S., ni usted ni yo. Y hasta lo que Lacan dijo al respecto, nunca lo comprendí por completo. Lacan me dejó estupefacta. Y su frase “No debe de saber que ha escrito lo que ha escrito. Porque se perdería. Y significaría la catástrofe”. Para mí, esa frase se convirtió en una especie de identidad esencial, de un “derecho a decir” absolutamente ignorado por las mujeres.
Marguerite Duras, Escribir, Tusquets Editores, 1994.

La lectura de la entrevista a Jeanne Moreau, y el anuncio del ciclo que durante un mes tendrá lugar en el Instituto Francés sobre Marguerite Duras me hizo recordar mi pasión por su escritura que provocó en mi ciertas contingencias. Un regalo del libro Outside (después de unas conferencias sobre Freud en un instituto de Bachillerato, allá por el año 1987), me llevó a interesarme por esta mujer con una sensibilidad tan especial y tan cercana. A raíz de esta lectura, me encontré con el Amante, cuyos ecos hacían de la autora alguien más próximo aún. Años después y para culminar esta trama de contingencias, la lectura del Homenaje a Marguerite Duras escrito por Jacques Lacan. A partir de ese momento escribí diversos artículos orientada por este texto lacaniano y por la dificultad que entrañaba.

Jeanne Moreau, lleva a cabo en un film, la interpretación de Marguerite Duras siguiendo el relato de Yan Andrea sobre la pasión amorosa que mantuvieron ambos. Curiosamente esta pasión se inicia con el amor hacia el nombre de Marguerite Duras por parte de Andrea. La letra como comienzo del amor, la letra en el arrebato de “Lol V. Stein: alas de papel, V, tijeras, Stein, la piedra…” . Lacan nos transmite lo que le impulsa a realizar este homenaje a Duras: “Que la práctica de la letra converja con el uso del inconsciente, es lo único de lo que quiero dar fe al rendirle homenaje”. La escritura de Marguerite, sobre todo en el “arrebato de Lol V. Stein” nos alumbra el camino del inconsciente. La repetición que no será de un acontecimiento, sino de un nudo, la mancha que atrapa nuestra mirada y que nos sumerge en la angustia, esa “Lol que atrapa cuando pasa de uno a otro ese talismán del que cada uno se descarga con prisa como de un peligro: la mirada”.

Texto el de Lacan contemporáneo de su Seminario de la Ética del Psicoanálisis, por lo cual Marguerite Duras será mirada a la luz de su epónima Marguerite d’Angouleme y su Heptamerón, saliendo triunfadora Duras, pues trata a través de la letra el amor cortés sin encubrirlo con soluciones que adolecen de mojigateria. Así sus personajes gravitan entre dos muertes y son “valientes para arrojarse, aunque estén atrapados en los espinos del amor imposible de domesticar, hacia esa mancha,…de un ser ofrecido a la merced de todos…, a las diez y media de una noche de verano”.

Pero algo nos sorprende en este escrito de J. Lacan, la importancia del tres y de la letra en el Rapto de Lol V. Stein. A través de sus meandros este texto, más que otros, se erige como precursor, a mi parecer, de Le Sinthome. Tenemos: la tercera que dista de ser la excluida, Lol quien organiza su ser de a tres, el acontecimiento que se rehace no es el acontecimiento sino un nudo, lo que el nudo encierra es lo que rapta, añado el objeto a.

Quedamos raptados nosotros los lectores como Jacques Hold, y así casi sin darnos cuenta usted Duras nos lleva a padecer el arrebato que supone tener fe y celebrar con usted “las bodas taciturnas de la vida vacía con el objeto indescriptible” y como tercera, que dista mucho de estar excluida, “la letra”.

Mercedes de Francisco

Publicado en La Brújula, marzo 2006.

* Las cursivas son citas sacadas del Homenaje a Margarite Duras de Jacques Lacan, publicado en castellano en Intervenciones y Textos 2, editorial Manantial y en francés en Autres écrits, Editions du Senil.

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