50 Sombras de Grey o la sombra de Tánatos


¿Qué podemos decir de un fenómeno editorial calificado de "porno para mamás", que ha supuesto un éxito de ventas imprevisto y que según la prensa norteamericana ha salvado muchos matrimonios?, y ¿que ha multiplicado, sorprendentemente, la venta de productos pornográficos, incluso los químicos?

Desde luego el nivel literario de esta trilogía no justifica para nada este éxito, es por ello que las críticas y comentarios se basan en el contenido del relato. Se trata de una historia de amor, bastante banal y convencional, cuyo ingrediente de escenas eróticas descritas minuciosamente por la protagonista le da un toque en apariencia nuevo.

La autora E.L. James, juega "bien" con lo que podríamos llamar la psicología femenina y usa estos resortes para promover un final feliz de cuento infantil.

Se trata de una virgen de 21 años, cuestión "aparentemente" anacrónica; Christian Grey, tiene el perfil de hombre millonario, pero añadiéndole el toque de perversión sádica que no supone para él ningún conflicto. El único posible que sería con la ley del Estado se resuelve por la vía de un contrato en el cual las dos partes aceptan una serie de condiciones claramente explicitadas. Como bien dice la autora, este hombre que a nivel contractual se denominará Amo, lo que quiere es controlarlo todo. No creo equivocarme al decir, que la cuestión de las prácticas sádicas, que parecen más bien la publicidad de un catálogo de objetos pornográficos, sea un cebo para el lector.

La pregunta que ha surgido para todos es la pregunta freudiana por excelencia ¿qué quiere una mujer?, ahora más bien declinada como ¿qué les gusta a las mujeres?, o más bien ¿qué les hace leer esta trilogía?

Desde luego, esta formulación en sí misma ya es engañosa, pues como no es posible hacer un universal con las mujeres, de lo que se trata es qué le gusta a Anastasia, su protagonista. Es esta pregunta histérica la que se ha extendido como una epidemia con su correspondiente fenómeno identificatorio.

En esta primera lectura del fenómeno mediático vemos cómo se promueve la respuesta histérica frente a lo femenino, se borra el una por una en pos de las, encumbrando a una, sea real o personaje literario que respondería a este enigma de lo femenino y nos permitiría decir para todas…

Pareciera que en esta novela se aborda explícitamente el goce femenino en el encuentro con el partenaire, que se nombra a través del relato de Anastasia, una y otra vez repetido. No podemos negar, y esta me parece la cuestión de peso, que la autora, en su descripción de los orgasmos de la protagonista pareciera tener en cuenta que se trata de un acontecimiento en todo el cuerpo y deslocalizado. Incluso, este goce sexual se enlaza al enamoramiento. Una mujer que no ha conocido varón y que llegará al éxtasis en los encuentros por la vía del amor. Por ello acepta un lugar de sumisión con respecto a él y prácticas que nunca hubiera imaginado.

Al comienzo de este encuentro en cuestión de gustos sexuales aparece un "conflicto de intereses", él tiene muy claro lo que le satisface, y ella no lo sabe por su inexperiencia. El desencuentro se salda cada vez con un encuentro sexual, donde el principal protagonista es el pene de Christian Grey que siempre está a disposición, con la erección y el orgasmo; un hombre con un dominio de sí que esta autora quiere tornar posible, y Anastasia una mujer que responde con su orgasmo sin fisura.

Haré una escueta sinopsis de esta trilogía. Este hombre rico y poderoso ha tenido una infancia "terrible", una madre drogadicta que lo maltrataba llegando hasta la tortura, lo cual tuvo como resultado una fobia a que le toquen, solamente puede tocar él. A los 6 años fue adoptado por una familia rica y en su adolescencia, fue seducido por una mujer mayor, amiga de la madre adoptiva que lo introdujo en la sexualidad, siendo ella la dominante y él aceptando la posición del sumiso. Con la ayuda de su psicoterapeuta y el amor que comienza a sentir hacia Anastasia, Grey podrá renunciar a su práctica "sado". Ella acepta por él algunas prácticas, que al final serán de su agrado. Ambos lograrán sobreponerse a sus diferencias, a los momentos donde la imposibilidad aparece. Por amor superan los obstáculos que se les presentan. Una novela "rosa" con final feliz.

La autora también introduce referencias explícitas al inconsciente cuando Anastasia relata sus pensamientos, hay dos voces que en los momentos más sorpresivos del encuentro siempre están en juego, la del inconsciente y la de la diosa que lleva dentro. En términos freudianos, la del inconsciente, es más bien la voz del superyó y la de la diosa podríamos considerarla la del ello.

Este hombre cuyo deseo es siempre decidido, que no titubea, que sorprende, que a pesar de su poder y de sus gustos, es amable, protector, cuidadoso, que siempre responde…, que no permite que ella tenga el menor atisbo de duda sobre su amor y sobre que la necesita, es la imagen perfecta para que una mujer no se sienta amenazada por el desamor. Incluso es él, más que ella, el que no puede soportar esa posibilidad. Una mujer que está dispuesta a vestir los ropajes que causan el deseo de él, que cede… hasta un punto políticamente correcto, por conseguir su amor. Todo esto, plagado de un tratamiento higienista de la relación, lo que se debe comer, el ejercicio que se debe hacer, etc.

¿Qué podemos decir de este entramado? ¿Cómo entender que la revista Time ha considerado a E. L. James una de las cien personas más influyentes del año? y ¿Qué tipo de influencia es ésta?

Desde el primer encuentro con él la voz del relato de Anastasia es una especie de diario íntimo del pensamiento, que va mostrando el conflicto entre el ello y el superyó por el que pasa el personaje femenino a la vez que nos encontramos con el relato de su goce sexual, machaqueo repetitivo pues las palabras faltan y fallan a la hora de nombrarlo.

Actualmente, tenemos por un lado, a este personaje cuyo cuerpo siempre responde consiguiendo el orgasmo, y por otro, a muchas mujeres jóvenes que, consideran la satisfacción orgásmica con el hombre como algo que responde a la herencia genética. Vemos aquí las dos caras de una misma moneda pues lo que está forcluido es lo inevitablemente sintomático del encuentro hombre mujer.

El aparente atrevimiento de la autora por la explicitación y descripción de los encuentros eróticos es lo que esconde su carácter tradicional y conservador, por un lado, a la vez que su magnífica sintonía con el discurso capitalista de esta época.

Tenemos al personaje del psicoterapeuta (cuya clientela, por supuesto, es rica) central para ayudar a esta "linda pareja", "cuerpos bellos y fotogénicos", a lograr un matrimonio feliz a pesar de esas inclinaciones sexuales y ese pasado tormentoso.

Podríamos quedarnos tranquilos, si se tratara solamente de la figura del psicoterapeuta, pero lo que más nos inquieta es el uso para la construcción de los personajes de cuestiones psicoanalíticas, desvirtuando y dejando de lado lo verdaderamente subversivo de nuestro discurso.

Incluso el amor como suplencia de la imposibilidad de la relación sexual la encontramos trastocada en esta trilogía. Él aprenderá a gozar de otra manera por amor, hará condescender a su goce, y entonces, ¿donde está la trampa?: en hacer creer que en el cuerpo a cuerpo del acto sexual encontraremos la certeza de un goce del órgano asegurado en el hombre y el correspondiente femenino en la mujer.

Este goce orgásmico asegurado para ambos que aparece en cada encuentro erótico nos lleva a un amor que ya no sería más el tratamiento de lo imposible, sino el lazo contractual que sellaría este goce asegurado, perfectamente compatible con la salida convencional de familia y procreación.

El aumento del consumo de los objetos eróticos descritos en estas tres novelas no me parece baladí. Los distintos objetos, desde el pene, hasta las bolas chinas, incluso un medicamento no legal, sirven para forcluir lo imposible y lo sinthomático. ¡Todos a las tiendas creyendo que esa mercancía nos va a permitir asegurar ese goce y erradicar, así, lo sinthomático de nuestras vidas, sin saber que ese anhelo es el "mal de la muerte"!

Por ello no nombraría este éxito editorial como "porno para mamás", sino "tánatos para todos envuelto con lazo rosa"…

Mercedes de Francisco

Publicado en Revista Consecuencias nº 9.

Nota:
 
Texto referido al best–seller 50 sombras de Grey. Escrito en Madrid el 19 de octubre de 2012. Presentado en las XI Jornadas de la ELP "Un Nuevo Amor... Destinos del amor en la experiencia analítica", A Coruña, realizadas los días 9, 10 y 11 de Noviembre de 2012.